viernes, 3 de julio de 2015

A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos



Del santo Evangelio según san Mateo 16, 13-19
Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los profetas». Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo». Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos». 

Oración introductoria
Cristo, san Pedro y san Pablo, y muchos otros, dieron su vida porque creían en el amor, en la locura de tu amor que te llevó al extremo de morir en la cruz. Dame la gracia de comprender, en esta oración, que debo buscar vivir, transmitir y ser testigo de ese amor.

Petición
Dios mío, que este tiempo de oración sea una expresión de mi amor.

Meditación del Papa Benedicto XVI
Pedro responde: "Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo". Acto seguido, Jesús pronuncia la declaración solemne que define, de una vez por todas, el papel de Pedro en la Iglesia: "Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia (...). A ti te daré las llaves del reino de los cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos". Las tres metáforas que utiliza Jesús son en sí muy claras: Pedro será el cimiento de roca sobre el que se apoyará el edificio de la Iglesia; tendrá las llaves del reino de los cielos para abrir y cerrar a quien le parezca oportuno; por último, podrá atar o desatar, es decir, podrá decidir o prohibir lo que considere necesario para la vida de la Iglesia, que es y sigue siendo de Cristo. Siempre es la Iglesia de Cristo y no de Pedro. Así queda descrito con imágenes muy plásticas lo que la reflexión sucesiva calificará con el término: "primado de jurisdicción". Benedicto XVI, 7 de junio de 2006.

Reflexión
Cristo pregunta a sus apóstoles: ¿quién dice la gente que soy yo? Pone esta pregunta sólo después de haber llevado a término su misión de enseñar lo que el Padre le ha dicho. Podría decirse que el caso ya está expuesto y ahora llega el momento de pronunciar el juicio. Sin embargo, la gente que ha visto y oído todas las pruebas necesarias para reconocerlo como Mesías, no termina por comprender sus signos. Es como si un velo cubriera sus ojos y les impidiese dar una respuesta segura y convincente: "Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo."

Para Pedro, al igual que para Pablo tiempo después, Cristo fue un auténtico enigma difícil de descifrar. Por ejemplo, ¿qué pensaría Pedro al ver a su maestro caminando sobre las aguas? O ¿cuáles sentimientos fluirían es su corazón cuando escucha de Cristo "sobre ti edificaré mi Iglesia" y más tarde le dice "apártate de mí Satanás."

Este misterio sobre Cristo lo comprenderíamos mejor con los ojos de la fe que nos da el Padre. Mientras la fe no sea le oxígeno de nuestra vida, no seremos capaces de reconocer a Cristo como el Mesías. Por esto Cristo le dice a Pedro "dichoso Tú, Pedro, porque esto no te lo ha revelado ningún hombre sino mi Padre que está en el cielo."

El don de la fe se lo dona el Padre a Pedro no por mérito de Pedro ni por sus cualidades personales -era pescador- sino por su propia bondad Dios. Es el don más precioso, el de reconocer a Dios como Mesías, como la auténtica luz que guiará nuestros pasos hacia la felicidad eterna. Y gracias a la fe Pedro y Pablo encontraron la fuerza para llevar a término su misión en la tierra.

Propósito
Haré una oración especial por el Papa Francisco, pidiendo a Dios lo ilumine y lo fortalezca en su misión.

Diálogo con Cristo
Señor, siendo fiel a la Iglesia, estoy seguro que te soy fiel. Estar en comunión con el Papa es estar en comunión contigo. Por eso hoy te quiero confirmar mi amor y mi deseo de caminar siempre al paso de la Iglesia, sin poner límites a mi servicio ni a mi amor.


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jueves, 2 de julio de 2015

¿Sí o no? ¿Conmigo o contra mí?






Jesucristo nos dice en su Evangelio unas palabras que no nos dejan en paz como nos pongamos a meditarlas. Nos dice lo que ningún líder se atreve a formular:

- Quien no está por mí, está contra mí.

Si nosotros oyéramos estas palabras en una campaña electoral, replicaríamos sin más al candidato:

- ¡Cuidado! Nosotros, no estamos por usted, pero tampoco nos ponemos en contra.
Sencillamente, nos declaramos neutrales. Pertenecemos a los del voto indeciso, y nos inclinaremos al final por el que más nos convenga.

Jesucristo no admite esta razón. Es tajante desde un principio:

- ¿Sí o no? ¿Conmigo o contra mí? ¡A fiarse de mí, porque soy yo el que os conviene! Yo soy el único necesario. Todos los que han venido antes de mí son unos ladrones y salteadores...

En otras palabras, Jesucristo compromete, y lo hace y exige de manera definitiva. No quiere ni indecisos, ni cobardes, ni desleales.

El seguimiento de Jesucristo lleva dentro de sí lo que hoy llamamos una mística. O sea, una ilusión, un convencimiento, un ideal, una obsesión, que nos arrastra de modo irresistible a darle todo: hemos escogido a Jesucristo y no lo cambiamos por nadie ni por nada que se nos pueda prometer o dar por otros. Con Jesucristo nos basta. Con Jesucristo nos realizamos. Por Jesucristo gastamos nuestra vida. Por Jesucristo vivimos y por Jesucristo moriremos.

Esto no son sueños de románticos e idealistas. Esta es la realidad que se vive en la Iglesia. La vemos encarnada en toda clase de personas, en hombres y en mujeres de toda edad y condición, en ancianos y en niños, y sobre todo jóvenes, muchachos y muchachas que se dan a Jesucristo del todo cuando más les sonríe la vida. No hay líder que cuente con seguidores como Jesucristo.

Se me ocurre a este propósito un chiste de la Segunda Guerra Mundial. En plena euforia de las conquistas alemanas, y cuando ya Italia se había uncido al carro triunfador de Hitler, una multitud inmensa de soldados y camisas negras fascistas se congregó en la Plaza Venecia de Roma aclamando a Mussolini.

Sale el Duce al balcón central del palacio, y se dirige a la multitud enardecida:

- Tengo una honrosísima misión que confiar a un valiente. Será difícil. Correrá riesgos el elegido, pero se convertirá tal vez en un héroe de la Patria. ¿Hay algún valiente entre vosotros que quiera cumplir esta misión?...
- ¡Síiiiii!...
- ¿Quién quiere serlo?
- ¡Yoooooo!...
- ¡Muy bien! ¡Gracias por tantos valientes!

El encargo de esta misión va escrito en este papel que tengo en la mano. Como sois tantos los voluntarios, yo lo voy a lanzar al aire; el primero que lo recoja, que se presente en mi despacho, y él se lleva el honor y el amor de toda la Patria.

Mussolini echó a volar el papel, y se metió en su despacho. Al cabo de un rato aparece de nuevo en el balcón, y ve con asombro que el papel todavía volaba por el aire, pues, cuando caía, todos aquellos voluntarios tan valientes soplaban hacia arriba y ninguno se apoderaba del papelito misterioso...

Un cuento, que, desde luego, tiene mucha sustancia. Entre los voluntarios que le dicen a Jesucristo como aquel del Evangelio: Te seguiré adondequiera que vayas, ¿no hay más de uno que se dedica a lanzar soplidos al mensaje de Jesucristo, para que lo recojan otros, porque ellos saben retirarse prudentemente?... Si Jesucristo sigue diciendo: El que quiera venir en pos de mí, que tome su cruz y me siga, ¿no ve Él cómo muchos le dan tristemente la espalda?...

Pero, al llegar aquí, nos encontramos con los pesimistas que piensan que el Evangelio es rigor, tristeza, exigencia y nada más.
¡No! Eso no es cierto. El Evangelio da mucho más de lo que exige.

Nos pide desprendimiento y generosidad, pero nos da abundancia de paz, de amor, de libertad.

Nos quita el peso del mundo, y nos echa encima una carga que el mismo Jesucristo dice que es suave y ligera...

Nadie niega que Jesucristo atrae hoy como nunca, sobre todo a los jóvenes. Hartos de líderes que nos engañan, en Jesucristo no se ve trampa, y Jesucristo responde a tanta angustia como atenaza al mundo.

Pero algunos se tiran para atrás cuando se presenta un Jesucristo muy concreto, que por su Iglesia pide tantas cosas que el mundo de hoy rechaza.

Si no fuera por la moral sexual, o por el respeto exigido a la vida, o por los reclamos de la justicia social..., veríamos cómo nadie se apartaría de Jesucristo y de su Iglesia. Se apartan de Jesucristo cuando es su Vicario quien nos recuerda estos deberes en nombre del mismo Señor.

Si muchos se van detrás de otros líderes, es porque prometen mucho y no exigen nada.
Porque se contentan con una moral sin compromiso.

Porque todo se va en cantar y en aplaudir.
Porque suavizan de tal manera el Evangelio que le privan de todo vigor.

Sin embargo, Jesucristo sigue clamando: ¡O conmigo o contra mí! No quiero votos indecisos. No quiero que mi mensaje flote por los aires, sin que nadie lo recoja...

miércoles, 1 de julio de 2015

Avisos Parroquiales

AGRADECER Y FELICITAR A: Dª Rosario Elías Frías, camarera de la Imagen de  la Inmaculada Concepción y su familia, que durante tantos años han cuidado, promovido la devoción esta Sagrada Imagen. Que desde la Casa del Padre siga intercediendo y rogando por nosotros. Descanse en paz.

2. AGRADECER Y FELICITAR A:  Dña. Eugenia Salas Frías, camarera de la imagen de Santa Rita. Su labor, cuidado, esmero, devoción por esta imagen que nos ayuda a todos a crecer en amor y cercanía con Dios.

3. AGRADECER Y FELICITAR A: A todos los padres y madres de los niños, como a todos los niños de 1ª comunión que este año en nuestras Parroquias han recibido a Jesús . Gracias por su colaboración, participación, para que cada uno de los grupos de 1ª comunión salieran tan emotivas y tan bien. Invitarles a seguir con la formación cristiana de sus hijos. Igualmente a los adolescentes, jóvenes y adultos que el pasado 5 de junio recibieron el Sacramento de la Confirmación.

4. AGRADECER Y FELICITAR ALos colegios e IES; las Asociaciones de vecinos; Las Cofradías; la Hermandad del Santísimo; las voluntarias de Cáritas  Interparroquial; a los grupos de catequesis de: primera comunión de Sto. Domingo de Guzmán,  postcomunión y de Confirmación de San Pedro Apóstol; a los Carismáticos; al grupo de matrimonios; a los miembros de las comunidades parroquiales de Lomo de Mena y de Fátima. A todos y cada uno darle las gracias, que Dios premie cada granito de sal puesto, para que su Hijo Jesucristo las contemplara, y os bendiga a ustedes y a cada una de vuestras familias.

5. VIAJE PARROQUIAL: Será del 28 de septiembre al 5 de octubre, iremos Barcelona-Gerona, incluye 7 excursiones, hotel de 4 estrellas. Beneficio de Cáritas Interparroquial de Güímar. Reserva: Depósito de 100€ en Viajes Halcón Güímar


martes, 30 de junio de 2015

Festividad de San Pablo

Del martes 30 al Domingo 5 de Julio celebraremos el Octavario en honor a San Pedro Apóstol con el rezo del Santo Rosario y Vísperas  a las 18 horas y a continuación la celebración de la Eucaristía

Saulo de Tarso, más conocido como San Pablo de Tarso, fue un ferviente apóstol del cristianismo que en los primeros años de nuestra era se ocupó especialmente de difundir el mensaje que Jesucristo vino a dejarnos en la tierra y en ese camino terminó por convertir al Cristianismo, la doctrina religiosa que nació con Jesús, en religión universal.

Pablo habría nacido entre los años 5 y 10 en Tarso justamente, una ciudad que ocupa el territorio que hoy pertenece a Turquía; asimismo, Saulo, disponía de la ciudadanía romana.

Si bien Pablo había nacido en el seno de una familia de judíos fariseos, en el marco de la cultura helena y de haber participado en las primeras persecuciones que se perpetraron contra los cristianos, durante un Viaje a Damasco, poco tiempo después de la crucifixión de Jesús, se convertiría a la nueva fe que en aquel tiempo era considerada una secta herética del judaísmo, según supo relatar, habría sido el mismísimo Jesús quien se le apareció en ese viaje y lo invitó a difundir la buena nueva y así lo hizo…

Respecto de su formación, Pablo contaba con una sólida formación académica que incluía
conocimientos sobre teología, filosofía, hechos jurídicos, lingüística y mercantil, además, hablaba perfectamente los idiomas: griego, latín, arameo y hebreo, situación que por supuesto le abriría el camino para la difusión de su mensaje.

Para concretar su misión, San Pablo, viajó por diversas partes del mundo: Grecia, Asia Menor, Siria, Palestina, también, escribió cartas a diferentes pueblos del mediterráneo, entre otros.


Más de la mitad de los Libros del Nuevo Testamento de la Biblia se le atribuyen a San Pablo.

Cabe destacar, que conceptos como los del pecado original, la creencia que Jesús murió en la cruz por los pecados de los hombres y que su sufrimiento redime a la humanidad, que Jesucristo era el mismísimo Dios y no tan solo un predicador, el rechazo de la sexualidad y la subordinación de la mujer, entre otros, se le deben a San Pablo.

En Jerusalén, sus ideas no fueron aceptadas de ningún modo por los judíos más ortodoxos, en tanto, una vez allí fue detenido, juzgado y enviado a Roma, donde probablemente murió ejecutado cuando corría el año 67.

... Fuente http://www.quien.net/san-pablo.php

lunes, 29 de junio de 2015

Festividad de San Pedro Apóstol

Hoy, festividad de San Pedro Apóstol  tendremos los siguientes actos en nuestra parroquia:

10.45 horas. Recibimiento en el Pórtico de la Parroquia del Pendón de la Ciudad.

11.00 horas Solemne Eucaristía en la festividad de San Pedro. Predica Rvdo. D. Víctor Manuel Oliva García, párroco de San Lázaro en La Laguna. . Cantan la Eucaristía de “Pontificalis” de Perossi a tres voces mixta con acompañamiento de orquesta de cámara, los coros “Miguel Castillo” y “Amigos del Arte”. Colofón final con “Aleluya” de Haëndel.


13.00 horas Procesión con las Imágenes de San Pedro y San Pablo alrededor de la Plaza, al término de la misma, regreso del Pendón de la Ciudad a las Casas Consistoriales.


22.30 horas. Solemne Procesión con las Imágenes de San Pedro y San Pablo alrededor de la Plaza. Acompañados por la Danza de las Cintas de San Pedro Abajo, Banda de Música Nivaria, Clero Parroquial y Autoridades.

Oración:
Príncipe de los Apóstoles y de la Iglesia Católica: por aquella obediencia con que a la primera voz dejaste cuanto tenías en el mundo para seguir a Cristo; por aquella fe con que creíste y confesaste por Hijo de Dios a tu Maestro; por aquella humildad con que, viéndole a tus pies, rehusaste que te los lavase; por aquellas lágrimas con que amargamente lloraste tus negaciones; por aquella vigilancia con que cuidaste como pastor universal del rebaño que se te había encomendado; finalmente, por aquella imponderable fortaleza con que diste por tu Redentor la vida crucificado, te suplico, Apóstol glorioso, por tu actual sucesor el Vicario de Cristo. Alcánzame que imite del Señor esas virtudes tuyas con la victoria de todas mis pasiones; y concédeme especialmente el don del arrepentimiento para que, purificado de toda culpa, goce de tu amable compañía en la gloria. Amen.

viernes, 26 de junio de 2015

Comienzan los días más importantes de las Fiestas Patronales

Dan comienzo los actos más importantes en honor a nuestro Patrón San Pedro Apóstol
Desde la parroquia les invitamos a participar plenamente

Viernes 26: Comienzo del Tríduo en honor a nuestro Patrón

19.00 horas. Parroquia de San Pedro Apóstol: Celebración de la Eucaristía

Sábado 27:

09.00 horas. Parroquia de San Pedro Apóstol: Rezo de Laudes
20.00 horas. Rezo del Santo Rosario
21.00 horas. Celebración de la Eucaristía y a continuación procesión de las Imágenes de San Pedro Apóstol y San Pablo hacia la capilla de San Pedro Abajo

Domingo 28:

12.00 horas. Capilla de San Pedro Abajo: Celebración de la eucaristía

21.00 horas. Capilla de San Pedro Abajo: Celebración de la Eucaristía y a continuación retorno de las Imágenes de San Pedro Apóstol y San Pablo hacia la Parroquia Matriz

jueves, 25 de junio de 2015

Tiempo de reflexión para el catequista




El Espíritu Santo está entre nosotros, y esa es la gran noticia para todos los catequistas, porque significa un nuevo nacimiento, un nuevo inicio, un renacer en la Trinidad Santísima que nos fortalecerá en nuestra misión de transmisores de la palabra de Dios. El Símbolo, profesión de fe formulada por la Iglesia, nos remite a las fuentes bíblicas, donde la verdad sobre el Espíritu Santo se presenta en el contexto de la revelación de Dios Uno y Trinitario.

Jesús nos envía el Espíritu prometido, para que comprendamos mejor su grandeza y bondad. Es una señal del amor que nos tiene, pero al mismo tiempo es compromiso y tarea, ya que como cristianos y catequistas, debemos tomar de fuerza de este Espíritu enviado, renacer en El y transmitir la buena noticia a todos los hombres. Es un tiempo de reflexión, pero también de crecimiento profundo en nuestra fe, lo que redundará en la misión que tenemos encomendada para con nuestra comunidad.

..La catequesis en el mundo contemporáneo 

Jesucristo hoy, presente en la Iglesia por medio de su Espíritu, sigue regando con la Palabra del Padre el campo del mundo. La Iglesia continúa sembrando el Evangelio de Jesús en el gran campo de Dios. Ella, por medio de una catequesis, en la que la enseñanza social de la Iglesia ocupe su puesto, desea suscitar en el corazón de los cristianos "el compromiso por la justicia" y la "opción o amor preferencial por los pobres".
Desde ese plano, hoy queremos remarcar la importancia de la enseñanza y el compromiso que deben tener los que enseñan; en este caso, los catequistas.

Hay cosas, que aunque parezcan obvias, nunca están demás remarcarlas. En el plano de la oración, debe haber una relación profunda entre Jesús y el que enseña su palabra. En el plano de la formación, el catequista debe esmerarse en cuidar todos los detalles, para que la palabra llegue limpia, con fuerzas y con la claridad necesaria para que todos comprendan. Y en el plano testimonial, el responsable de transmitir la buena nueva, debe ser un testimonio vivo de esa palabra, para que los que reciban la misma, vean una coherencia cristiana en el actuar del mismo.


.."La catequesis del catequista"

Dios hace a todos los hombres y mujeres el llamado personal e intransferible de una vida, que se recibe como don y que se realiza en libertad. En esta afirmación queda encerrada la clave para una auténtica ética de la persona. No existe vida alguna que no merezca ser vivida. Con este llamado, Dios ofrece generosamente el llamado a la realización personal. Más allá de los condicionamientos más débiles o más contundentes ofrecidos por los diversos contextos, cada vida trae consigo el ineludible compromiso de ser y de hacer esto o aquello. Y en la aceptación incondicional de este compromiso quedan comprometidas, no sólo la felicidad de la persona, sino fundamentalmente su misma ética, en tanto ésta es el modo de obrar, profundamente humano, por el cual el hombre se vuelve con toda la fuerza y la coherencia de su fe, de su inteligencia y de su voluntad a lo que Dios lo invita a vivir. Desde esta perspectiva, el catequista está llamado a ser entrañablemente él mismo... En la verdad y en la hondura de su identidad resuena el llamado de Dios que lo convoca a ser eco de Cristo, para que muchos hombres y mujeres se encuentren con Él. ¡Cuánta sintonía y cuánta fidelidad! ¿Cómo hacerse eco auténtico? ¿Cómo no ser una caja de resonancia de otras voces y de otros ruidos capaces de distorsionar la verdadera identidad?. En esta disyuntiva existencial: ser o no ser lo que Dios lo invita a ser, queda implicada la naturaleza humana del catequista. Caída y redimida. Débil y fuerte. Imperfecta y llamada a la plenitud. Sería impensable un catequista desprovisto de la gracia de Dios. Sería impensable un catequista errante, náufrago de procesos educativos incapaces de albergarlo.

La naturaleza humana, abierta al auxilio divino de la gracia y al auxilio humano de la educación, se perfecciona y se hace más imagen y semejanza de Dios. Se hace tierra fértil en la cual Cristo crece, configurando en la personalidad del catequista todas las virtudes que lo hacen capaz de ser lo que Dios lo invita a ser. En este proceso educativo, la catequesis ocupa un lugar propio e inconfundible. A ella le corresponde la educación de la fe. Y el catequista, como hombre de fe, necesita ser permanentemente educado en la fe. Para ser entrañablemente él mismo, el catequista necesita hacerse destinatario de la catequesis. Destinatario de itinerarios formativos diseñados para él, en los cuales la educación en la fe sea intencional y sistemáticamente favorecida. En el integral entramado de dimensiones diversas asumidas por la formación de los catequistas, tendrá un lugar privilegiado la educación de la fe, en tanto virtud teologal que ha de ser sostenida, fortalecida, animada, informada y testimoniada a lo largo de toda la vida.

Pero, para ser entrañablemente él mismo, el catequista necesita hacerse destinatario, también, de los procesos catequísticos diseñados para sus catequizandos y catecúmenos. Allí, en la siempre nueva dinámica del encuentro y del proceso catequístico, allí Dios obra produciendo siempre lo inimaginable. Allí, en el misterio de una metodología y de unos recursos siempre imperfectos, Dios logra, una vez más, como aquel día junto al pozo de Zicar, que los discípulos sean testigos. Y el catequista se hace destinatario de lo que los catequizandos y catecúmenos dicen.

miércoles, 24 de junio de 2015

Festividad de San Juan Bautista

Festividad de San Juan Bautista

12.00 horas. Solemne Eucaristía en honor a San Juan Bautista en el Barrio de San Juan
22.00 horas. Procesión de la Sagrada Imagen por el recorrido de costumbre

Precursor del Mesías. El sobrenombre de Bautista le proviene de su ministerio. Nacido, según algunos, en Judea, pueblecito de Judea; según otros, en Hebrón. Sus padres fueron Zacarías y Elizabeth, prima de la Santísima Virgen. — Fiesta: 24 de junio. Misa propia.
Es ciertamente una fiesta alegre y popular la del Bautista. En ella parece cumplirse aún la palabra con la que el ángel anunció a Zacarías su venida al mundo: «Muchos Se regocijarán en su nacimiento»; y se regocijaron, en efecto, cuando éste tuvo lugar en las montañas de Judea, y se regocijan todavía en todo el mundo, veinte siglos después.
Fue Juan el Precursor de Cristo, el que vino para preparar y alumbrar los caminos del Señor; por esto la Iglesia celebra su nacimiento, como celebra el de Jesús, distinguiéndolo en esto de los demás Santos. Y con este fin, en el día de su festividad, ha puesto en la Misa esta preciosa perícopa evangélica, que magníficamente nos muestra su predestinación divina
«A Isabel, se le cumplió el tiempo de su parto y dio a luz un hijo.
»Y se enteraron sus amigos y parientes de que el Señor había usado con ella de gran misericordia, y le daban el parabién.
»Y aconteció que al octavo día vinieron a circuncidar al niño, y le llamaban con el nombre de su padre, Zacarías; intervino su madre, diciendo: No, sino que se llamará Juan. Dijéronle: Nadie hay de tu familia que se llame con ese nombre. Hacían señas a su padre sobre cómo quería que se llamase. Él, pidiendo una tablilla, escribió en estos términos: Juan es su nombre. Y se maravillaron todos. Abrióse su boca de improviso, y su lengua quedó expedita, y hablaba bendiciendo a Dios. Y se espantaron todos los que vivían en su vecindad, y en toda la montaña de Judea se divulgaban todas estas cosas, y todos los que las oían las guardaron en su corazón, diciendo: “¿Qué será, pues, este niño?”. Porque, a la verdad, la mano del Señor visitó y rescató a su pueblo..”.
»Y Zacarías, su padre, fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó diciendo: “Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque visitó y rescató a su pueblo...”».
¡Precursor de Jesús! Precursor es el que precede, el que va delante de otro para anunciar su inmediata aparición. Los profetas entretuvieron a la huérfana humanidad, delineando a grandes rasgos la hermosa figura del Redentor; crecía cada día el ansia por la llegada del Mesías y avivábase la confianza.
Juan el Bautista anuncia a Cristo no sólo con palabras, como los otros profetas, sino especialmente con una vida análoga a la del Salvador. Nace seis meses antes que Él; su nacimiento es vaticinado y notificado por el ángel Gabriel, como el suyo, y causa en las montañas de Judea una conmoción y regocijo semejantes a los que debían tener lugar poco después en las cercanías de Belén.
El nacimiento de San Juan Bautista es un prodigio, porque no fue obstáculo para él la ancianidad y esterilidad de Isabel, como no lo fue a María su purísima virginidad. En vida oculta y escondida consume los treinta primeros años de su existencia; nadie sabe de él, ni de él nos hablan los evangelistas, como tampoco nos hablan de Jesús en aquel mismo período, en que quedan ambos como eclipsados.
A los treinta años salen ambos: uno de su retiro de Nazaret, otro de sus soledades del Jordán; pero Juan, conforme a su oficio de Precursor, sale antes que Jesús.
Truena su voz en las márgenes de aquel río, síguenle las turbas, incrépanle los fariseos... Él habla con libertad a los pobres y a los poderosos. Hay quien le cree el Mesías. Hay quien escucha su voz como la Buena Nueva prometida, cuando en realidad no es más que su prólogo. Bien claro Juan lo afirma: «Está para venir otro más poderoso que yo, al cual yo no soy digno de desatar la correa de su calzado».
Pronto se extiende el renombre de su virtud, y aumenta la veneración del pueblo hacia él; los judíos acuden para ser bautizados, enfervorizados por sus palabras. Mientras predica y bautiza anuncia un bautismo perfecto: «Yo bautizo en el agua y por la penitencia, y el que vendrá, en el Espíritu Santo y el fuego».
Y cuando Jesús se acerca al Jordán para ser por él bautizado, Juan no se atreve a hacerlo. «¿Tú vienes a mí, cuando yo debería ser bautizado por Ti?» Mas Jesús insiste, y le bautiza entonces.
Encarcelado por Herodes Antipas por haberse atrevido a reprimir y censurar su conducta y vida escandalosa, le llega la noticia de que Jesús ha empezado su ministerio público. Jesús, por su parte, en su predicación asegura a los judíos que entre todos los hombres de la tierra no hay un profeta más grande que Juan.
Se ignora cuánto tiempo pasó en la cárcel. Aconteció que con motivo de una fiesta en celebración del nacimiento de Herodes, cuando el vino y los manjares y las danzas exaltaban a todos, Salomé, hija de Herodías, esposa ilegítima del rey, bailó ante Herodes. Entusiasmado éste, prometió darle cuanto pidiera, aunque fuese la mitad de su reino. Instigada por su madre, pidió Salomé la cabeza del Bautista. Herodes, no osando faltar a su palabra empeñada ante todos, ordenó fuese traída la cabeza de Juan, la cual en una bandeja fue presentada, efectivamente, a Herodías por su hija. Sus discípulos recogieron el cuerpo del Bautista y le dieron sepultura...
Las alegres fogatas que en la noche de la vigilia de San Juan coronan las montañas y alumbran nuestras calles y plazas, no parecen sino un reflejo, que pasa a través de los siglos, del popular alborozo con que fue saludado por los vecinos de Judea el nacimiento de uno de los santos más populares de la Iglesia