miércoles, 22 de octubre de 2014

La Federación Valle de Güímar entrega 2.500 euros a Cáritas Interparroquial


La Federación Valle de Güímar hizo entrega el pasado jueves (16 de octubre) de un cheque por valor de 2.500 euros a Cáritas Interparroquial de Güímar, una cuantía que se destinará a la ayuda para la compra de alimentos, de productos de primera necesidad y el pago de suministros básicos de las familias con necesidades.

Asistieron a la entrega la presidenta de la Federación, Rosalía García Linares; el tesorero de la entidad, Carlos Javier Jorge Rodríguez; el párroco de San Pedro, Santo Domingo y Santiago Apóstol de Güímar, Pedro Pérez Rodríguez, y la coordinadora de Cáritas Arciprestal de Güímar, Ángeles Pérez Rodríguez. Esta cantidad es el resultado de la cancelación de la cuenta de la entidad y se ha optado por destinarla a fines sociales.

García Linares explica que, desde su "renuncia a la presidencia del CIT y, en consecuencia, a la presidencia de la Federación Valle de Güímar, en mayo de 2013, ha transcurrido un periodo de tiempo sin que  ninguna de las diferentes entidades que conforman la Federación hayan mostrado interés en su seguimiento. Por ello se ha tomado el acuerdo de disolución, tras una reunión extraordinaria de la junta directiva y basándose en el artículo 51 apartado C de los estatutos que rigen la Federación Valle de Güímar, en tanto que los miembros de la directiva actual ya no optan al cargo de presidentes de ninguna asociación, requisito indispensable para formar parte de su junta directiva". 

martes, 21 de octubre de 2014

Un patrimonio inundado


El pasado domingo como bien pudimos comprobar tuvimos unas lluvias poco habituales, en nuestro municipio, ocasionando inundaciones en varios puntos del municipio.

Desde hace un, tras las lluvias,  se dio parte al Ayuntamiento desde la Parroquia, ya que no se habían  revisado los imbornales y estos estar llenos de basura produciéndose obstrucciones del mismo y como consecuencia ocasionó la entrada de agua a la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán.
Este año, tras llegar el otoño al no revisarse los imbornales, y no haber hecho mejoras en la canalización de las aguas pluviales,  se ha producido exactamente la misma situación pero esta vez se ha agravado más.

La cantidad de agua ha sido tal que ha superado los 10 centímetros de altura ocasionando numerosos
daños en madera como pueden ser los bancos y la tarima del altar Mayor, en la electricidad , y en la megafonía.

Cabe destacar también la cantidad de humedad que esto ha originado y el deterioro de la pintura de paredes y barniz de puertas.

De inmediato llamamos a emergencias y gracias a la colaboración de los Bomberos se logró sacar la mayor parte del agua y con los voluntarios pudimos terminar de achicar el agua.

Desde la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán queremos hacer público este incidente y entendemos que pueden haber otros daños que son más importantes en nuestro municipio de Güímar pero lo que no es de entender que por un mal mantenimiento de saneamiento e imbornales nuestro Patrimonio  de esta parroquia que data entre los siglos XVII y XVIII se haya deteriorado.

Hemos dado parte a nuestro seguro y está valorando y haciendo un estudio profundo de los daños ocasionados por las lluvias del pasado domingo. Por los pronto, todos los cultos pasan a la Parroquia de San Pedro Apóstol.


Finalmente comentar que otras Capillas y Ermitas han tenido goteras como El Pilar en el barrio de Guaza, Chinguaro y la más afectada la Ermita de El Socorro.

Para ver el resto de las fotos pincha en el siguiente enlace:

Esta tarde celebraremos la Eucaristía por D. Vicente en nuestra parroquia

Esta tarde en la Eucaristía de las 19 horas en la parroquia de San Pedro Apóstol recordaremos a nuestro amigo e hijo de esta ciudad de Güímar D. Vicente Jorge Dorta en el I Aniversario de su fallecimiento

 La vida sacerdotal de Vicente Jorge Dorta transcurrió en su Valle natal, en el que desempeñó los cargos de coadjutor de San Pedro de Güímar; capellán y profesor del colegio “Santo Domingo”, regentado por las Misioneras de Nazaret; párroco de San Juan Degollado de Arafo (durante 53 años); párroco de Ntra. Sra. de Fátima (22 años); párroco fundador de la Santa Cruz de Lomo de Mena (un año y medio); profesor de Religión del Colegio “San Pedro” (15 años), del Colegio “Santo Domingo”, regentado por las Religiosas de Nazaret, y del Instituto “Mencey Acaymo” de Güímar (24 años); arcipreste del distrito de Güímar (6 años); etc. En todos ellos se ganó el cariño de sus feligreses y discípulos, por su sencillez y bonhomía, y así se lo manifestaron en diversos homenajes tributados durante su largo ministerio. Además de las distinciones que recibió conjuntamente con sus hermanos, como reconocimiento a su labor en Arafo se le nombró Hijo Adoptivo de dicha villa, donde también se le dio su nombre a una calle. Asimismo, se le concedió la Medalla de la Virgen del Socorro, por la que siempre sintió una profunda devoción


lunes, 20 de octubre de 2014

¿ Quién puede ser Padrino o Madrina?



El padrino de bautismo cumple funciones de apoyo y ayuda al nuevo cristiano: asistir en siniciación cristiana al adulto que se bautiza, y,juntamente con los padres, presentar al niño que va a recibir el bautismo y procurar que después lleve una vida cristiana congruente con el bautismo cumpla fielmente las obligaciones inherentes al mismo.

El derecho canónico instituye al padrino en guíadel nuevo bautizado, pretende que sea en cierto modo su modelo de vida cristiana.El padrino ha de velar por el crecimiento espiritual del recién bautizado  -niño oadulto-, acompañarle en sus
primeros pasos en la fe, que aprenda, como de su mano, los fundamentos doctrinales ymorales de la fe cristiana.


REQUISITOS

EL CANON 873 INDICA: TÉNGASE UN SOLO PADRINO O UNA SOLA MADRINA, O UNO Y UNA

POR SU PARTE, EL CANON 874 ESTABLECE LOS REQUISITOS PARA SER ADMITIDOCOMO PADRINO:


 1: Para qualguien sea admitido como padrino, es necesario que:


1º. Haya sido elegido por quien va a bautizarse o por sus padres o por quienesocupan su lugar o, faltando éstos, por el párroco o ministro; y que tenga capacidad para estamisión e intención de desempeñarla;


2º. Haya cumplido dieciis años, a no ser que el Obispo diocesano establezca otra edad, o que, por justa causa, el párroco o el ministro consideren admisible una excepción;


3º. SEA CATÓLICO, ESTÉ CONFIRMADO, HAYA RECIBIDO YA EL SANTÍSIMO SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA Y LLEVE, AL MISMO TIEMPO, UNA VIDA CONGRUENTE CON LA FE Y CON LA MISIÓN QUE VA A ASUMIR;

a).- No haber renunciado a la fe católica.
b).- Si es casado, haber recibido el sacramento del matrimonio, casado por la Iglesia.
c).- Ser cristiano practicante.
d).- Dar ejemplo de una vida honrada en su trabajo, negocio, familia, etc.


4º. No es afectado por una pena canónica, letimamente impuesta o declarada;


5º. NO SEA EL PADRE O LA MADRE DE QUIEN SE HA DE BAUTIZAR.

viernes, 17 de octubre de 2014

La Obra Social “la Caixa” y el Ayuntamiento colaboran con Cáritas para ayudar a 46 familias


La Obra Social “la Caixa” y el Ayuntamiento de Güímar han hecho entrega hoy de una ayuda de 11.500 euros a Cáritas Diocesana del municipio, que repartirá esta cuantía entre 46 familias con necesidades de la localidad para la compra de alimentos y el pago de facturas de suministros básicos, como la luz, el agua o el gas.

En el acto estuvieron presentes la alcaldesa de Güímar, Carmen Luisa Castro; el director del Área de Negocio de Tenerife Sureste de CaixaBank, Jesús Álvarez; las directoras de las oficinas de Güímar 6740 (central) y 2777 (San Pedro), Mari Cruz Acosta Villalba y Susana Martín López, respectivamente, así como el párroco de San Pedro, Santo Domingo y Santiago Apóstol, Pedro Pérez Rodríguez.

Esta aportación corresponde al Programa de Ayudas a Proyectos de Iniciativas Sociales que impulsa anualmente la Obra Social “la Caixa” y la elección del destino de esta partida ha correspondido al Área de Asuntos Sociales del Ayuntamiento que, conociendo las necesidades más urgentes de los vecinos, ha acordado destinarla a Cáritas. La organización, vinculada a la Parroquia de San Pedro, señala que esta cuantía permite atender las necesidades de 46 familias del municipio.

La alcaldesa de Güímar, Carmen Luisa Castro, agradeció a la entidad bancaria su colaboración con el municipio, "sobre todo con los Servicios Sociales, que se plasma también en su respaldo al Área del Menor y el centro de día Chinguarino, además de por la labor de cercanía de los directores con nuestros vecinos, que día a día, tienen sus puertas abiertas para atender las peticiones de los güimareros. Esta aportación supone una nueva colaboración con el Ayuntamiento y siempre escuchan las necesidades que les planteamos y que nos hacen llegar los vecinos, como mantener la sucursal de El Escobonal".

Esta colaboración fortalece el compromiso de la Obra Social “la Caixa” con Canarias y, concretamente, con el municipio de Güímar, para atender necesidades básicas en el ámbito educativo y alimenticio. A esta colaboración, se suman otras actuaciones desarrolladas en Güímar, como el acuerdo que existe entre la Obra Social “la Caixa” y el Gobierno de Canarias por el que varios colegios del municipio participan del Convenio de Desayunos Escolares, donde dicha entidad ha destinado más de 14.000 euros, o las ayudas que directamente conceden las oficinas de CaixaBank en Güímar a través de su partida de Obra Social, que supera los 20.000 euros y que se dirige a atender necesidades básicas.

Oremos por el DOMUND

Señor,
tu voz sigue resonando en nuestros oídos:
"La mies es mucha... pero escasos los obreros..."
"Id y haced discípulos...
bautizándoles... enseñándoles..."
"Yo estoy con vosotros hasta el fin del mundo..."

Confiamos en tu palabra,
abrimos nuestro corazón a tu mensaje misionero
y te suplicamos con la fuerza de la fe recibida.

Haz que el Día del DOMUND
sea un "nuevo Pentecostés del amor",
que nuestra diócesis y nuestra comunidad cristiana
sean misioneras y rechacen la tentación
de encerrarse en sí mismas,
que las Iglesias nacientes en la misión
cooperen con otras más necesitadas
y den de su pobreza,
que los jóvenes, enfermos y personas consagradas
participen en el compromiso misionero,
que los llamados a la vocación misionera
respondan a ella con generosidad,
que los bautizados participemos
en la actividad misionera de la Iglesia
como responsables de tu encargo misionero.

Te lo pedimos con María, reina de las Misiones.
Amén

jueves, 16 de octubre de 2014

Mensaje del Papa para el Domund 2014

Mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de las Misiones 2014




Queridos hermanos y hermanas,
Hoy en día todavía hay mucha gente que no conoce a Jesucristo. Por eso es tan urgente la misión ad gentes, en la que todos los miembros de la Iglesia están llamados a participar, ya que la Iglesia es misionera por naturaleza: la Iglesia ha nacido “en salida”. La Jornada Mundial de las Misiones es un momento privilegiado en el que los fieles de los diferentes continentes se comprometen con oraciones y gestos concretos de solidaridad para ayudar a las Iglesias jóvenes en los territorios de misión. Se trata de una celebración de gracia y de alegría. De gracia, porque el Espíritu Santo, mandado por el Padre, ofrece sabiduría y fortaleza a aquellos que son dóciles a su acción. De alegría, porque Jesucristo, Hijo del Padre, enviado para evangelizar el mundo, sostiene y acompaña nuestra obra misionera. Precisamente sobre la alegría de Jesús y de los discípulos misioneros quisiera ofrecer una imagen bíblica, que encontramos en el Evangelio de Lucas (10, 21-23).

1. El evangelista cuenta que el Señor envió a los setenta discípulos, de dos en dos, a las ciudades y pueblos, a proclamar que el Reino de Dios había llegado, y a preparar a los hombres al encuentro con Jesús. Después de cumplir con esta misión de anuncio, los discípulos volvieron llenos de alegría: la alegría es un tema dominante de esta primera e inolvidable experiencia misionera. El Maestro Divino les dijo: «No estéis alegres porque se os someten los espíritus; estad alegres porque vuestros nombres están inscritos en el cielo. En aquella hora, se llenó de alegría en el Espíritu Santo y dijo: “Te doy gracias, Padre” (…). Y volviéndose a sus discípulos, les dijo aparte: “¡Dichosos los ojos que ven lo que vosotros veis!”» (Lc 10, 20-21.23).
Son tres las escenas que presenta Lucas. Primero, Jesús habla a sus discípulos, y luego se vuelve hacia el Padre, y de nuevo comienza a hablar con ellos. Jesús quiere hacer partícipes a los discípulos de su alegría, que es diferente y superior a la que ellos habían experimentado.

2. Los discípulos estaban llenos de alegría, entusiasmados con el poder de liberar a las personas de los demonios. Sin embargo, Jesús les advierte que no se alegren tanto por el poder recibido, cuanto por el amor recibido: «porque vuestros nombres están escritos en el cielo» (Lc 10, 20). A ellos se les ha concedido la experiencia del amor de Dios, e incluso la posibilidad de compartirlo. Y esta experiencia de los discípulos es motivo de gozosa gratitud del corazón de Jesús. Lucas ha captado este júbilo en una perspectiva de comunión trinitaria: «Jesús se llenó de alegría en el Espíritu Santo» dirigiéndose al Padre y alabándolo. Este momento de íntima alegría brota de lo más profundo de Jesús como Hijo hacia su Padre, Señor del cielo y de la tierra, el cual ha ocultado estas cosas a sabios y entendidos, y se las ha revelado a los pequeños (Lc 10, 21). Dios ha escondido y revelado y, en esta oración de alabanza, se pone de relieve, sobre todo, lo revelado. ¿Qué es lo que Dios ha revelado y ocultado? Los misterios de su Reino, el afirmarse del señorío divino en Jesús y la victoria sobre Satanás.
Mensaje para el Domund 2014 Dios ha escondido todo esto a aquellos que están demasiado llenos de sí y pretenden saberlo ya todo. Están como cegados por su propia presunción y no dejan espacio a Dios. Uno puede pensar fácilmente en algunos de los contemporáneos de Jesús a los que Él mismo advirtió en varias ocasiones, pero se trata de un peligro que siempre ha existido, y que nos afecta también a nosotros. En cambio, los “pequeños” son los humildes, los sencillos, los pobres, los marginados, los sin voz, los que están cansados y oprimidos, a los que Jesús ha llamado “benditos”. Se puede pensar fácilmente en María, en José, en los pescadores de Galilea, y en los discípulos llamados a lo largo del camino, en el curso de su predicación.

3. «Sí, Padre, porque así te ha parecido bien » (Lc 10, 21). La expresión de Jesús debe entenderse con referencia a su júbilo interior, donde la benevolencia indica un plan salvífico y benevolente del Padre hacia los hombres. En el contexto de esta bondad divina Jesús se regocija, porque el Padre ha decidido amar a los hombres con el mismo amor que Él tiene por el Hijo. Además, Lucas nos recuerda el júbilo similar de María, «Proclama mi alma la grandeza del Señor; se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador» (Lc 1, 46-47). Se trata de la buena Noticia que conduce a la salvación. María, llevando en su vientre a Jesús, el Evangelizador por excelencia, al encontrarse con Isabel, exulta de gozo en el Espíritu Santo, cantando el Magnificat. Jesús, al ver el éxito de la misión de sus discípulos y, por tanto, su alegría, se regocija en el Espíritu Santo y se dirige a su Padre en oración. En ambos casos, se trata de una alegría por la salvación que tiene lugar, porque el amor con el que el Padre ama al Hijo llega hasta nosotros y, por obra del Espíritu Santo, nos envuelve, nos hace entrar en la vida de la Trinidad.
El Padre es la fuente de la alegría. El Hijo, su manifestación, y el Espíritu Santo, su animador. Inmediatamente después de alabar al Padre, como dice el evangelista Mateo, Jesús nos invita: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera» (Mt 11,28-30). «La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría» (Exhort. Ap. Evangelii gaudium, 1).
De este encuentro con Jesús, la Virgen María ha tenido una experiencia completamente singular y se ha convertido en “causa nostrae laetitiae”. Y los discípulos han recibido la llamada a estar con Jesús y a ser enviados por Él a predicar el Evangelio (Mc 3, 14), y así se ven colmados de alegría. ¿Por qué no entramos también nosotros en este río de alegría?

4. «El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y abrumadora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón cómodo y avaro, de la búsqueda enfermiza de placeres superficiales, de la conciencia aislada» (Exhort. Ap. Evangelii gaudium, 2). Por lo tanto, la humanidad tiene una gran necesidad de alcanzar la salvación que nos ha traído Cristo. Los discípulos son aquellos que se dejan aferrar cada vez más por el amor de Jesús y marcar por el fuego de la pasión por el Reino de Dios, para ser portadores de la alegría del Evangelio. Todos los discípulos del Señor están llamados a cultivar la alegría de la evangelización. Los obispos, como principales responsables del anuncio, tienen la tarea de promover la unidad de la Iglesia local en el compromiso misionero, teniendo en cuenta que la alegría de comunicar a Jesucristo se expresa tanto en la preocupación de anunciarlo en los lugares más distantes, como en una salida constante hacia las periferias del propio territorio, donde hay más personas pobres en espera.
En muchas regiones escasean las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada. A menudo esto se debe a la ausencia en las comunidades de un fervor apostólico contagioso, por lo que les falta entusiasmo y no despiertan ningún atractivo. La alegría del Evangelio nace del encuentro con Cristo y del compartir con los pobres. Animo, por tanto, a las comunidades parroquiales, asociaciones y grupos a vivir una vida fraterna intensa, fundada en el amor a Jesús y atenta a las necesidades de los más desfavorecidos. Donde hay alegría, fervor, deseo de llevar a Cristo a los demás, surgen las verdaderas vocaciones. Entre éstas no deben olvidarse las vocaciones laicales a la misión. Hace tiempo que ha crecido la conciencia de la identidad y de la misión de los fieles laicos en la Iglesia, así como la sensibilización de que ellos están llamados a desempeñar un papel cada vez más importante en la difusión del Evangelio. Por eso es importante una formación adecuada, en vista de una acción apostólica eficaz.

5. «Dios ama al que da con alegría» (2 Cor 9, 7). La Jornada Mundial de las Misiones es también un momento para reavivar el deseo y el deber moral de la participación gozosa en la misión ad gentes. La contribución económica personal es el signo de una oblación de sí mismos, en primer lugar al Señor y luego a los hermanos, para que la propia ofrenda material se convierta en un instrumento de evangelización de una humanidad que se construye sobre el amor.
Queridos hermanos y hermanas, en esta Jornada Mundial de las Misiones mi pensamiento se dirige a todas las Iglesias locales. “¡No nos dejemos robar la alegría evangelizadora!” (Exhort. Ap. Evangelii gaudium, 83). Os invito a sumergiros en la alegría del Evangelio y a alimentar un amor capaz de iluminar vuestra vocación y vuestramisión. Os exhorto a recordar, como en una peregrinación interior, el “primer amor” con el que el Señor Jesucristo ha caldeado el corazón de cada uno, no por un sentimiento de nostalgia, sino para perseverar en la alegría. El discípulo del Señor persevera en la alegría cuando está con Él, cuando hace su voluntad, cuando comparte la fe, la esperanza y la caridad evangélica.

María, modelo de evangelización humilde y alegre, dirigimos nuestra oración, para que la Iglesia, casa de puertas abiertas, se convierta en un hogar para muchos, una madre para todos los pueblos y haga posible el nacimiento de un nuevo mundo.


miércoles, 15 de octubre de 2014

Palabras del Párroco

Queridos feligreses:

“Cuando sufres y no entiendes nada”

¿Por qué me sucede esto a mí? ¿Cómo lo permite Dios? ¿Qué hice para merecer este castigo? ¿Qué será de mi futuro?
Son preguntas hirientes que brotan con frecuencia en medio del sufrimiento.
Lo que estás viviendo te parece que no encaja con el concepto del Dios bueno y justo del que has oído hablar tantas veces. Viene la tentación de la desesperanza y hasta la fe se ve amenazada.
Esa es la Providencia. No se puede probar con argumentos, hay que experimentarla. A veces se nubla u oscurece, más cuando se está en medio de la batalla; son momentos, sucesos o circunstancias particulares, pero cuando se ve en perspectiva todo adquiere sentido. Y a veces se requieren décadas para tener suficiente perspectiva. Es como estar perdido en medio de un laberinto y luego ser capaz de verlo desde lo alto y encontrarle sentido.
Cuando el sufrimiento y el misterio se hacen presentes en la propia vida, tenemos en las manos un momento privilegiado para hacer oración. No necesariamente se encuentran respuestas; más aún, rara vez se encuentran explicaciones lógicas a lo que sucede, pero es tiempo fecundo para crecer en el conocimiento personal, para reconocer los propios límites, dejarse interpelar por Dios que nos llama a la conversión y anclar la vida en una confianza inquebrantable en la providencia de Dios.
La historia es como un río que lleva su curso; en el camino encuentra tropiezos y remolinos, pero sigue su curso. Y el Plan de Dios se cumplirá. "En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo." (Jn 16,33).
Cuando Dios permite que suframos sus hijos, nos ofrece una oportunidad de purificación y, sobre todo, de alguna manera nos dice: "No busques más razones, me tienes a mí como respuesta".
Tu oración la escucha el mismo Dios que vio en la cruz a su único Hijo, Jesucristo: el crucificado que redimió a la humanidad.
La presencia infalible de Dios Padre y el ejemplo silencioso de Cristo crucificado se manifiestan a la hora de la prueba como una nueva epifanía del amor personal de Dios en tu vida. No hay manera de demostrarlo, pero quizá es una experiencia que habrás vivido más de alguna vez. Cuando abres la puerta de la fe, Él te ayuda a encajar el golpe, a recuperar la paz y a experimentar con más fuerza aún su paternidad.
Piénsalo un poco. En tu propio sufrimiento, al cabo de los años, ¿has experimentado de alguna manera la mano Providente de Dios? Si no es así, convérsalo con Él.

Vuestro Párroco
Pedro José Pérez Rodríguez