miércoles, 10 de febrero de 2016

Cristo de la Agonía


En el día de ayer se procedió al descendimiento del Cristo de la Agonía para ser colocado en el Altar Mayor del templo parroquial de San Pedro Apóstol 

Esta tarde tendremos la celebración de la eucaristía a las 20 horas con la imposición de la Ceniza y posteriormente besapié de la Imagen 

Pincha en el siguiente enlace para ver las fotos:

Comienzo de la Cuaresma


Si quieres saber la historia de la Imagen pincha en el siguiente enlace:

Cristo de la Agonía

Miércoles de Ceniza en nuestras Parroquias

Esta tarde entramos en la Cuaresma con el Rito de la Imposición de la Ceniza.
En nuestras Comunidades Parroquiales de Güímar, tendremos la celebración de la Eucaristía con los siguientes horarios

Parroquia de Ntra Sra. del Rosario de Fátima: 18 horas
Parroquia de Santiago Apóstol: 18 horas
Parroquia de San Pedro Apóstol: 20 horas



Iniciamos la Cuaresma, la cual termina el jueves santo, y después continúa con la celebración del Triduo Pascual formado por el viernes santo, el sábado santo y el Domingo de Resurrección. Son cuarenta días en que acompañamos a Jesús en el recorrido hacia su Pasión, Muerte y Resurrección.
Cuarenta es un número simbólico que nos recuerda los cuarenta días y cuarenta noches que pasó Jesús en el desierto antes de iniciar su vida pública. Así como los cuarenta días que pasó Moisés en el Sinaí, los cuarenta años del pueblo judío en busca de la tierra prometida. Y podríamos añadir las cuarenta horas desde la muerte de Jesús en la cruz hasta el amanecer del Domingo de Resurrección.
Las cenizas que se utilizan el día de hoy, se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos del año anterior, lo cual nos recuerda que lo que fue signo de triunfo pronto se reduce a nada.

martes, 9 de febrero de 2016

¿Qué significa "entrar en la Cuaresma"?


La «cruz», por más pesada que sea, no es una desgracia que hay que evitar lo más posible, sino una oportunidad para seguir a Jesús.



Queridos hermanos y hermanas:

Este miércoles, con el ayuno y el rito de las cenizas, entramos en la Cuaresma.

Pero, ¿qué significa "entrar en la Cuaresma"?
1. Significa comenzar un tiempo de particular compromiso en el combate espiritual que nos opone al mal presente en el mundo, en cada uno de nosotros y a nuestro alrededor.

2. Quiere decir mirar al mal cara a cara y disponerse a luchar contra sus efectos, sobre todo contra sus causas, hasta la causa última, que es Satanás.

3. Significa no descargar el problema del mal sobre los demás, sobre la sociedad, o sobre Dios, sino que hay que reconocer las propias responsabilidades y asumirlas conscientemente. En este sentido, resuena entre los cristianos con particular urgencia la invitación de Jesús a cargar cada uno con su propia «cruz» y a seguirle con humildad y confianza (Cf. Mateo 16, 24).
La «cruz», por más pesada que sea, no es sinónimo de desventura, de una desgracia que hay que evitar lo más posible, sino una oportunidad para seguir a Jesús y de este modo alcanzar la fuerza en la lucha contra el pecado y el mal.
4. Entrar en la Cuaresma significa, por tanto, renovar la decisión personal y comunitaria de afrontar el mal junto a Cristo. La Cruz es el único camino que lleva a la victoria del amor sobre el odio, de la generosidad sobre el egoísmo, de la paz sobre la violencia.

Desde esta perspectiva, la Cuaresma es verdaderamente una ocasión de intenso compromiso ascético y espiritual fundamentado sobre la gracia de Cristo.
Palabras que pronunció SS Benedicto XVI después de rezar la oración mariana del Ángelus, el domingo, 10 febrero 2008.

lunes, 8 de febrero de 2016

Apenas desembarcaron, le reconocieron en seguida



Del santo Evangelio según san Marcos 6, 53-56
Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret y atracaron. Apenas desembarcaron, le reconocieron en seguida, recorrieron toda aquella región y comenzaron a traer a los enfermos en camillas adonde oían que él estaba. Y dondequiera que entraba, en pueblos, ciudades o aldeas, colocaban a los enfermos en las plazas y le pedían que tocaran siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaban salvados.

Oración introductoria
Señor Jesús, que me amas tanto. Tú, misericordioso, que has derramado tu sangre para salvarnos del pecado y de la muerte. Derrama con abundancia tu gracia redentora sobre todos los hombres, especialmente sobre los más alejados de Ti por el pecado. Te ofrezco esta meditación por todos mis seres queridos. Abre nuestros corazones para acoger tu gracia con fervor y constancia, para cumplir tu voluntad en nuestra vida y alcanzar la salvación.

Petición
Señor, dispón nuestros corazones a la acción constante de tu gracia salvadora.

Meditación del Papa Francisco
El mensaje es claro, y se puede resumir en una pregunta, una pregunta para hacernos: ¿creemos que Jesús nos puede sanar y nos puede despertar de la muerte? Todo el Evangelio está escrito a la luz de esta fe: Jesús ha resucitado, ha vencido a la muerte y por su victoria también nosotros resucitaremos. Esta fe, que para los primeros cristianos era segura, puede nublarse y hacerse incierta, hasta el punto que algunos confunden resurrección con reencarnación. La Palabra de Dios de este domingo nos invita a vivir en la certeza de la resurrección: Jesús es el Señor, tiene poder sobre el mal y sobre la muerte, y quiere llevarnos a la casa del Padre, donde reina la vida. Y allí nos encontraremos todos, todos los que estamos aquí en la plaza hoy, nos encontraremos en la Casa del Padre, en la vida que Jesús nos dará.            
La Resurrección de Cristo actúa en la historia como principio de renovación y de esperanza. Quien está desesperado y cansado hasta la muerte, si se encomienda a Jesús y a su amor puede recomenzar a vivir. La fe es una fuerza de vida, da plenitud a nuestra humanidad; y quien cree en Cristo se debe reconocer porque promueve la vida en cada situación, para hacer experimentar a todos, especialmente a los más débiles, el amor de Dios que libera y salva. (S.S. Francisco, 28 de junio de 2015).
Reflexión 
La Voluntad de Dios es que todos los hombres se salven mediante la gracia redentora de Cristo. Nuestra entrega a la Misión tiene que ser un secundar esta gracia en nuestra vida y en la vida de los que nos rodean. Cristo nos llama a ser instrumentos de su gracia, corredentores con Él, apóstoles de su amor y misericordia. Que nuestra vida cotidiana esté siempre envuelta en ese ambiente redentor en el que Cristo está siempre al centro y que todas nuestras acciones tengan el dulce olor de Cristo salvador.

Propósito
En todas mis actividades tendré presente el fin último de mi vida que es llegar a Dios.

Diálogo con Cristo
¡Jesús, qué alegría saberme salvado por tu gracia! Gracias por concederme sentirme renovado y fortificado con tu gracia santificante. Concédeme acercarme siempre a Ti con la fe y la sencillez del niño que todo lo espera de su padre. Que mi amor a tu amistad vaya siempre en aumento y el deseo de poseerte eternamente sea mi única ilusión.

"Dios no se deja condicionar por nuestros prejuicios humanos, sino que ve en cada uno un alma que es preciso salvar, y le atraen especialmente aquellas almas a las que se considera perdidas y que así lo piensan ellas mismas."
(Benedicto XVI, Ángelus, 31 de octubre de 2010)

Mensaje del Santo Padre Francisco para la cuaresma 2016





“Misericordia quiero y no sacrificio” (Mt 9,13).
Las obras de misericordia en el camino jubilar

1. María, icono de una Iglesia que evangeliza porque es evangelizada

En la Bula de convocación del Jubileo invité a que «la Cuaresma de este Año Jubilar sea vivida con mayor intensidad, como momento fuerte para celebrar y experimentar la misericordia de Dios» (Misericordiae vultus, 17). Con la invitación a escuchar la Palabra de Dios y a participar en la iniciativa «24 horas para el Señor» quise hacer hincapié en la primacía de la escucha orante de la Palabra, especialmente de la palabra profética. La misericordia de Dios, en efecto, es un anuncio al mundo: pero cada cristiano está llamado a experimentar en primera persona ese anuncio. Por eso, en el tiempo de la Cuaresma enviaré a los Misioneros de la Misericordia, a fin de que sean para todos un signo concreto de la cercanía y del perdón de Dios.
María, después de haber acogido la Buena Noticia que le dirige el arcángel Gabriel, canta proféticamente en el Magnificat la misericordia con la que Dios la ha elegido. La Virgen de Nazaret, prometida con José, se convierte así en el icono perfecto de la Iglesia que evangeliza, porque fue y sigue siendo evangelizada por obra del Espíritu Santo, que hizo fecundo su vientre virginal. En la tradición profética, en su etimología, la misericordia está estrechamente vinculada, precisamente con las entrañas maternas (rahamim) y con una bondad generosa, fiel y compasiva (hesed) que se tiene en el seno de las relaciones conyugales y parentales.
2. La alianza de Dios con los hombres: una historia de misericordia
El misterio de la misericordia divina se revela a lo largo de la historia de la alianza entre Dios y su pueblo Israel. Dios, en efecto, se muestra siempre rico en misericordia, dispuesto a derramar en su pueblo, en cada circunstancia, una ternura y una compasión visceral, especialmente en los momentos más dramáticos, cuando la infidelidad rompe el vínculo del Pacto y es preciso ratificar la alianza de modo más estable en la justicia y la verdad. Aquí estamos frente a un auténtico drama de amor, en el cual Dios desempeña el papel de padre y de marido traicionado, mientras que Israel el de hijo/hija y el de esposa infiel. Son justamente las imágenes familiares —como en el caso de Oseas (cf. Os 1-2)— las que expresan hasta qué punto Dios desea unirse a su pueblo.

viernes, 5 de febrero de 2016

Palabras del Párroco

Queridos feligreses:

7 MEDIOS PRÁCTICOS PARA FORMAR EL HÁBITO DE
LA PRESENCIA DE DIOS
La presencia de Dios es el hábito más importante de la vida espiritual porque: Consiste este ejercicio en considerar con la máxima frecuencia posible que Dios está presente en todas partes, y muy particularmente en el fondo de nuestro corazón; y en consecuencia, hacer todas las cosas como bajo la mirada de Dios
 1. Cree e imagina que Jesús está junto a ti.
A Jesús no le vemos y tocamos como a cualquier otra persona, pero por la fe sabemos que Cristo Resucitado está vivo y nos acompaña. Como el ciego percibe la presencia de otra persona a su lado, así, por la fe, siento y estoy seguro de la presencia de Dios junto a mí. Yo sé que Él me escucha. Creo que siempre lo he tenido a mi lado y dentro de mí, y que ahora mismo está aquí. Puedo "llevarlo conmigo" a todas partes, conversar familiarmente con Él, pedirle luz y fuerza, disfrutar de su compañía. Reza  el Salmo 139.
2. Mira con miradas de fe:
Aplicando una mirada de fe, todo es transparencia de Dios; todo: cosas, acontecimientos y personas. Dios está en toda la creación porque le da la existencia y porque la conserva. Las criaturas tienen los rasgos de su autor y podemos descubrir en ellas los atributos, las cualidades esenciales, de Quien las hizo. En las personas podemos reconocer a Dios porque las creó a su imagen y semejanza y porque la gracia santificante corre por sus venas.
3. Haz un examen diario lleno de gratitud:
Dios Providente está presente en la historia y en tu historia personal, la de cada día; que no te pase desapercibido. Dios suele manifestarse a través de actos y palabras de otras personas, de gracias actuales que el Espíritu Santo te regale, de dones que recibas, de oportunidades para crecer, de los Sacramentos, etc. No tienen que ser grandes acontecimientos, Dios nos ofrece los dones de Su amor de manera bastante sencilla. Es cuestión de estar atento para captar su intervención Providente, ser receptivo, ser humilde, atribuirle el mérito, bendecirlo y darle las gracias.
 4. Echa mano de jaculatorias:
Las jaculatorias son oraciones breves, en forma de frases sencillas, que dirigimos a Dios en medio de las actividades cotidianas, poniendo toda la fuerza de nuestra fe y todo el afecto de nuestro corazón al pronunciarlas.
5. Haz visitas eucarísticas y comuniones espirituales:
Si hablamos de la presencia de Dios, ¿qué mayor presencia que la de la Eucaristía? Cristo Eucaristía: la presencia fiel y cercana. Si hay una capilla en tu universidad, o cerca de tu trabajo o de tu casa, puedes ir a visitar a Cristo Eucaristía una vez al día. Tal vez pases, o puedas pasar, todos los días frente a una Iglesia y quieras formar el hábito de detenerte a saludarlo unos minutos.
6. Reza cuando realices tus actividades habituales:
Ayuda mucho para avivar la presencia de Dios adquirir el hábito de rezar antes de tus actividades habituales.
7. Enciende una veladora o lleva un crucifijo en tu bolsillo.
El cirio encendido puede ayudarte a evocar la presencia de Cristo Resucitado a tu lado y dentro de ti.
Y hay otros medios prácticos que cada uno puede ir encontrando, como un amigo que desde hace tiempo tiene el hábito de llevar un crucifijo en el bolsillo de su pantalón: varias veces durante la jornada, mete la mano en la bolsa, aprieta fuerte el crucifijo y le dirige una palabra a Jesús.
 Vuestro Párroco- Pedro José Pérez Rodríguez




jueves, 4 de febrero de 2016

Anuncio de Restauraciones

El Sr. Cura-párroco de las Parroquias de San Pedro Apóstol y Santo Domingo de Guzmán, en Güímar, desea proceder a la restauración de las siguientes obras:
– Murales (Ermita de San Pedro de Abajo)
– Imagen de María Magdalena (Iglesia de San Pedro Apóstol)
– Imagen del Niño Jesús (Iglesia de Santo Domingo)
– Imagen de San Sebastián (Ermita de San Juan)
Para examinarlo, a fin de elaborar los correspondientes anteproyectos, pueden dirigirse al referido párroco D. Pedro J. Pérez Rodríguez, en los siguientes teléfonos: 922 51 02 06 ó 676 887 656.
Los anteproyectos y documentación acreditativa deberán ser presentados en esta Delegación, C/ Anchieta 23, La Laguna, con registro de entrada de la Secretaría General del Obispado de Tenerife, C/San Agustín 28, con fecha límite el día 02 de marzo de 2016.
San Cristóbal de La Laguna a 29 de enero de 2016.
Elementos a tener en cuenta a la hora de presentar
los ante-proyectos de restauración
Criterios formales:
  • Título (intervención sobre la obra)
    • Localización de la obra
    • Dirección
    • Propietario y procedencia
  • Memoria Descriptiva
    • Denominación
    • Tipología
    • Técnica de ejecución
  • Datación histórica
    • Datación cronológica
    • Autoría
    • Estilo
    • Función litúrgica
  • Descripción
  • Metrología
  • Examen previo
    • Soporte
    • Técnica de ejecución
    • Alternativas
    • Observaciones (indicar los elementos no originales, pérdidas de materiales, grietas, faltas de soporte, presencia de xilófonos)
  • Preparación/imprimación
    • Técnica de ejecución
  • Propuesta y criterios de intervención
  • Tiempo estimado de restauración (ubicación de la misma)
  • Propuesta de análisis físico-químicos a realizar
  • Fases de ejecución y calendarios de los trabajos (el final de la restauración debe ir acompañada de su respectiva memoria)
  • Propuesta económica (desglosada, con el IGIC incluido y validez de la misma)
Se debe acompañar el anteproyecto de intervención de material fotográfico que ilustre el estado de la obra a intervenir.
No está permitido hacer catas a las obras para realizar los anteproyectos.

Se valorará la presencia de una cláusula de Garantía de Seguridad
Fecha del anteproyecto
Currículum de restaurador/a
NOTA: “Una vez adjudicado el ante-proyecto se ha de remitir a ésta delegación TRES copias del PROYECTO”

miércoles, 3 de febrero de 2016

Festividad de San Blas

Foto: Floristería Leomami
"Blas, obispo de Sebaste de Armenia, es un personaje bastante incierto desde el punto de vista histórico, pero todavía goza de mucha popularidad por un milagro que se le atribuye y que ha perpetuado la conocida bendición contra el mal de la garganta. En efecto, se conoce en su Pasión que mientras llevaban al santo al martirio, una mujer se abrió paso entre la muchedumbre y colocó a los pies del santo obispo a su hijo que estaba muriendo sofocado por una espina de pescado que se le había atravesado en la garganta. San Blas puso sus manos sobre la cabeza del niño y permaneció en oración. Un instante después el niño estaba completamente sano. Este episodio lo hizo famoso como taumaturgo en el transcurso de los siglos, y sobre todo para la curación de las enfermedades de la garganta.

Gracias a esta tradición, el nuevo calendario litúrgico ha colocado en este día la memoria del santo, aunque se trata de un personaje históricamente incierto. San Blas fue obispo de Sebaste a comienzos del siglo IV, y sufrió la persecución de Licinio, el colega del emperador Constantino. Puede, pues, considerarse como uno de los últimos mártires cristianos de esa época.

Era el año 316. Parece que San Blas, siguiendo la advertencia del Evangelio, huyó de la persecución y se refugió en una gruta.

La leyenda, como de costumbre, abunda en particulares amenos y nos presenta al anciano obispo rodeado de animales salvajes que lo visitan y le llevan alimento; pero como los cazadores van detrás de estos animales, el santo fue descubierto y llevado amarrado como un malhechor a la cárcel de la ciudad. A pesar de los prodigios que el santo hacía en la cárcel, lo llevaron a juicio y como no quiso renegar de Cristo y sacrificar a los ídolos, fue condenado al martirio: primero lo torturaron y después le cortaron la cabeza con una espada.