viernes, 22 de agosto de 2014

10 medios para mejorar la comunicación con Dios

A partir de las dificultades que tiene el laico en su vida de oración, qué medios le convendría tener para mejorar su comunicación con Dios.
10 medios para mejorar la comunicación con Dios
10 medios para mejorar la comunicación con Dios
Menciono ahora algunos medios que pueden ayudar, sin pretender ser exhaustivo. En temas como el de la oración no hay elencos perfectos ni completos. No se puede decir: estos son los 10 medios, ni uno más ni uno menos... Comparto sólo algunos que considero importantes:

1.- Traza un plan de vida: ¿A dónde vas? ¿Qué pretendes?

Al final de la vida ¿a dónde quieres llegar? ¿Quieres una vida feliz y una eternidad más feliz todavía junto a Dios en el cielo? Esto requiere tener visión y elegir los medios que te permitirán alcanzar tu objetivo final. No te empeñes en vivir en miopía, sino disfruta tu capacidad de mirar a lo lejos. Tienes que saber a dónde quieres llegar y luego avanzar paso a paso hacia esa meta, haciendo las opciones y las renuncias que se requieran y corrigiendo la ruta cuantas veces sea necesario.

2.- Practica la virtud de la humildad: pregúntate quién eres y obra en consecuencia.

Hazte preguntas profundas y acepta la verdad sobre ti mismo. Date cuenta de que es absurdo vivir bajo la arrogancia de la autosuficiencia, que eres frágil, que tu vida no depende de ti, que tus cualidades las recibiste gratuitamente del Creador, que tu liderazgo debe estar fundado en el servicio y no centrado en ti mismo. Podríamos decir que el hombre soberbio tiene tapadas las coronarias, es un sarmiento que no deja pasar la savia de la Vid y por tanto corre un grave riesgo de infarto, de muerte espiritual. El hombre es más hombre cuando se pone de rodillas ante su Creador y Padre.

3.- Busca la paz interior.

La paz interior se construye con medios naturales como pueden ser el silencio exterior e interior, la disciplina mental, el orden, la quietud. Evita conflictos, pide perdón, perdónate, perdona y olvida. No ambiciones nada, no tengas envidia. La paz interior está dentro de ti.

Y sobre todo con medios sobrenaturales: descubre y cuida la presencia de Dios en tu alma por la vida de gracia, verdadera fuente de paz. Cimienta tu vida sobre las certezas de la fe, pon tu confianza en el Señor, ama siempre y a todos.

4.- Cultiva la vida de gracia: vida Eucarística y confesión frecuente.

Eucaristía: Comunión, visitas a Cristo Eucaristía, adoración eucarística. La Eucaristía es el alimento del orante. Como laico caminas en la selva y en el desierto, navegas en mares agresivos, tienes la responsabilidad de confesar tu fe en ambientes difíciles: necesitas audacia y fortaleza.

Confesión frecuente, periódica, conversión continua: Estar en gracia de Dios es valorar su amistad, cultivar la fidelidad en el amor, consciente de la propia debilidad y miseria que te lleva a hacer lo que no quieres (cfr. Rom 7,19)

5.- Pide a Dios el don de la intimidad con Él.

El trato de amistad con Dios es un regalo que tenemos que pedir. Puedes esforzarte mucho remando contra corriente sin avanzar; hay que alzar las velas para captar el viento del Espíritu y avanzar bajo el impulso de sus alas. "Los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; se remontarán con alas como águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán." (Is 40,31)

Suplícale a María que Ella, como buena madre y como maestra de oración, interceda por ti y te obtenga de Su Hijo la gracia de la intimidad con Dios. Pídele a la Virgen María que cada día le diga a Jesús: "No tiene vino" (cfr. Jn 2, 3) y espera que Jesús te haga el milagro de convertir el agua o el vinagre de la vida ordinaria en vino de amistad con Él.

6.- Crece en el conocimiento de Jesucristo, sobre todo a través de la Escritura.

"La Iglesia recomienda insistentemente a todos sus fieles... la lectura asidua de la Escritura para que adquieran «la ciencia suprema de Jesucristo» (Flp 3,8)... Recuerden que a la lectura de la Sagrada Escritura debe acompañar la oración para que se realice el diálogo de Dios con el hombre, pues «a Dios hablamos cuando oramos, a Dios escuchamos cuando leemos sus palabras»". (Catecismo 2653)

Cuando más se conoce a Jesucristo más se gusta su presencia, más le amas, más cerca quieres estar de Él. Para esto son de gran utilidad buenos comentarios de la Palabra de Dios, la lectura de los padres de la Iglesia, las catequesis del Papa, para comprender mejor su mensaje y aprender a desentrañarlo.


7.- Detrás de un buen deportista hay un buen entrenador, detrás de un buen pintor hay un buen maestro, detrás de un buen líder hay un buen mentor, detrás de un buen empresario hay un buen consejero, detrás de un buen cristiano hay un buen pastor...

Considerando las dificultades que tiene el laico en su vida de oración, creo que algunas cosas que debe cuidar el director espiritual son las siguientes:

Conocer profundamente a cada persona que atiende, escucharla, comprenderla, respetarla, buscar descubrir qué le pide el Espíritu Santo a cada uno, ayudarle a encontrar su camino de vida espiritual, su estilo propio de oración. Aquí la gradualidad y la flexibilidad son claves.

Compartir su experiencia del amor de Dios y ser reflejo de la misericordia de Dios.

Hablarles en un lenguaje que entiendan, sin dar por supuesto conocimientos básicos de la vida y de la doctrina cristiana (sacramento del bautismo, gracia, virtudes teologales, revelación, etc.). Corregir conceptos erróneos sobre la vida de oración y aclarar términos que hoy día se han deformado (como el mismo concepto de oración y de meditación).

Ayudarles a valorar, gustar, proteger, cultivar su vida de gracia.

Llevarles de la mano, orar con ellos, acompañarles, con sentido práctico y pedagógico, paciencia, comprensión, exigencia.

Enseñar con el ejemplo: sin poses. Que sus dirigidos gusten la vida de oración sobre todo a través de su testimonio.

8.- Busca experiencias fuertes de encuentro contigo mismo y con Dios.

Hay quienes están satisfechos en los chapoteaderos porque no han hecho la experiencia de la belleza y la inmensidad del mar. Un trampolín o rampa de lanzamiento en la vida de oración suelen ser las experiencias fuertes de encuentro con Dios, como son los ejercicios espirituales de conversión, las peregrinaciones, los talleres de oración, etc. Son actividades en las que se aprende mucho sobre la oración por el conocimiento de la doctrina de la Iglesia, el estudio de las escuelas de espiritualidad, el contenido de la vida espiritual, la explicación y la aplicación de diversos métodos y modalidades de oración, el intercambio de experiencias, la oración en común, etc. Experiencias a partir de las cuales dices: he probado y quiero más.

9.- Cultiva el orden, la disciplina, la constancia.

La vida de oración es exigente y requiere disciplina. Si te propones un objetivo que sabes que es arduo y necesario, no puedes pretender que resulte solo. Sabes que necesitas espacios de silencio y soledad, reservar tiempos de calidad para el encuentro personal con Dios, perseverar en tus resoluciones, como puede ser la de no dejar por nada la práctica de la meditación personal diaria una vez que la has comenzado. Esto requiere determinación, constancia, mortificación.

Tienes que quererlo: Si quieres perseverar en la lucha tienes que amar aquello que buscas, tener pasión por lo que haces. Cada día renovar tu ilusión por llevar a Jesús a todas partes, tener una mejor comunicación con Él, decirle a Él y decirte a ti mismo: ¡quiero! ¡te quiero!

10.- Sé práctico

Pon medios prácticos que sabes que te ayudan. Por ejemplo:

Haz el hábito de descubrir en todo las huellas del Creador. Ten contacto con la naturaleza, asómbrate de su belleza y armonía, date tiempo para contemplar el cielo estrellado, para sentarte junto al río, para escuchar los pájaros por la mañana, y en todo eso descubrir las huellas del Creador.

Camina con los lentes de la fe, con atención, para descubrir la presencia providente de la misericordia de Dios en tantos acontecimientos, ordinarios y extraordinarios; reconoce al Espíritu Santo que te sale al encuentro y te ayuda de manera inesperada, que sabe sacar bien del mal y que suavemente te va modelando.

Trata con personas sencillas, de fe: los ancianos, los niños, los pobres; aprende de su nobleza, escúchales y descubre a Cristo en su mirada.

Participa en un grupo de oración: El Papa ha hablado de las "comunidades creativas" donde los laicos se apoyan entre sí y se ayudan a crecer y perseverar en la fe. Ellos se convierten en sal de la tierra, levadura en la masa, y desbordan y comparten el amor de Dios del que han sido testigos en la oración personal y comunitaria.

Busca un lugar que sea inspirador para ti: una capilla silenciosa, una ermita, un monasterio, un jardín…

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jueves, 21 de agosto de 2014

Abrirte una rendija

Sólo me hace falta permitir, que mi tiempo ya no sea mío, y empezar a descubrir un mundo maravilloso de amor sin límites.
 
Abrirte una rendija


Lo sé por tu Palabra: amas al hombre. A ese hijo tuyo que tantas veces te ha negado. A ese ser débil y frágil que promete ser honesto y no lo cumple. A esa creatura que piensa, sueña, ama, y sucumbe ante el egoísmo, el placer, el dinero.

¿Por qué buscas al hijo rebelde? ¿Por qué abres puertas para que pueda encontrarte quien te ha rechazado tantas veces? ¿Por qué esperas a quien vive envuelto en autoengaños de poder y de soberbia?

Me cuesta entender esa paciencia infinita de tu Corazón. Dios, si no fueras tan bueno, hace ya mucho tiempo que nos habrías abandonado a nuestra suerte.

Sin embargo, sigues tras mis huellas. Esperas a que te abra una rendija, una pequeña grieta en mi alma.

Si algún día dejo de lado mis miedos, mis avaricias, mis complejos; si, tal vez en este momento, permito que tu Palabra limpie la sangre de mis heridas, empezaré a descubrir un mundo maravilloso de amor sin límites, de servicio alegre, de esperanza filial.

Sólo me hace falta abrirte una rendija. Permitir, por un momento, que mi tiempo ya no sea mío, para dejarte decirme, al oído, tu gran sueño: ven a casa, hijo mío, y celebremos juntos un banquete de perdón, de paz, de alegría plena... 

miércoles, 20 de agosto de 2014

Camina hacia adelante, tienes una meta que alcanzar

De vez en cuando tendrás la necesidad de mirar hacia atrás, pero no es necesario retroceder.
 
Camina hacia adelante, tienes una meta que alcanzar
Camina hacia adelante, tienes una meta que alcanzar
Nuestra vida es un misterio, un breve laberinto en el que estamos buscando siempre la salida hacia la luz, luz que queremos que se convierta en paz, consuelo y seguridad.

El camino de la vida suele tener días alegres y tristes; sencillos y complicados; llenos de triunfos y fracasos. ¡Qué difícil es entenderle a la vida! Quisiéramos que fuese diferente, pero le tenemos que dar muchas vueltas, resolver muchos enigmas. No dejo de preguntarme, ¿qué sería de mí si no conociera la tristeza, el dolor?, no lo sé, paradójicamente he dado respuesta a esto con más preguntas.

Dentro del camino de la vida podrás tener la compañía o la presencia de algunas personas especiales que han marcado en ti una huella, pero también podrás sentir momentos de una terrible soledad; podrás observar las huellas que han quedado impregnadas dentro de tu camino y te darás cuenta de lo que en realidad necesitabas.

Dentro de este camino hay espinas que nunca saldrán de tu interior, las llevarás sin poderlas compartir, habrá estrellas que te señalarán el camino, pero quizás nunca llegues a palpar su calor; habrá momentos que rebasen tu felicidad y momentos de una gran agonía. La vida es un subir y bajar de emociones, es una vía peligrosa pero a la vez suele ser hermosa.

El ser no es más grande por su tamaño si no por la fuerza que se encuentra en su interior: 

¿Qué pasaría con las ilusiones y con los logros si entre ellos no existe un esfuerzo? ¿Qué pasaría con caer y no levantarse? No podríamos conocer el éxito, y nunca sentiríamos en nuestro interior la paz; hay personas que luchan y consiguen llegar a la meta sin limitarse en ella, su mirada siempre es hacia adelante.

De vez en cuando tendrás la necesidad de mirar hacia atrás, pero no es necesario retroceder, es necesario escuchar el silencio, tal vez del silencio escuches algo más profundo de lo que encuentres en la turbulencia, trata de observar a tu alrededor; cada uno tiene un universo diferente, tal vez inexplorado o sin descubrir, tal vez tú solo estés soñando y estás palabras no sean más que una luz fugaz en tu vida.

La vida es un proceso que debemos hacer germinar. Llevar dentro de nuestro corazón las semillas de la Esperanza, la Fe y El Amor. Nunca exterminemos esas semillas, por el simple hecho que no entendamos los momentos críticos de la vida. Qué bien dice el Salmo 34:12 ¿Quién es el hombre que desea vida, que desea muchos días para ver el bien?. El Señor protege la vida de los íntegros, y su herencia perdura por siempre (Salmo 37:19).

martes, 19 de agosto de 2014

La albahaca y la Fiesta de El Socorro


La costumbre de adornar la Ermita de El Socorro con albahaca es muy antigua, siendo imposible determinar la fecha exacta del comienzo de algo que hoy se ha convertido en uno de los símbolos de identidad de esta singular Fiesta.

El origen del adorno vegetal de la  Ermita  (albahaca,  lluvias,  ramas  de palmeras,  dátiles  y  gran  variedad  de flores) se pierde en el tiempo. Siempre ha sido una costumbre el adorno vegetal en las festividades, tanto en los recintos religiosos como en los exteriores, y más aún en el caso de de la Virgen del Socorro que había sido nombrada Patrona de los Campos y la Sementera el 18 de diciembre de 1643, año en que además se creó su Cofradía: “Estando presente Juan Díez Lugo, Beneficiado de la Parroquia de San Pedro de Güímar y Santa Ana de Candelaria en la puerta de la ermita, a los allí reunidos les dice que nombren a la Virgen del Socorro y su Precioso Hijo, su abogada por las necesidades de agua que había en las sementeras

Don Tomás Cruz García, en su libro BREVES APUNTES HISTÓRICOS DE LA VILLA DE GÜÍMAR hace referencia esta planta aromática en el capítulo dedicado a la Fiesta de Nuestra Señora de El Socorro. Cuando describe la Bajada de la Virgen, nos dice: “va acompañada de su Mayordomo, cargo que desde hace gran número de años desempeña don Modesto Campos Díaz , y de muchos fieles y “romeros” que portan frondosas albahacas, cultivadas especialmente para tan señalada ocasión”.

 

Más adelante describe la llegada a la Ermita: “al llegar la Sagrada Imagen a su Ermita, situada cerca del mar y en las inmediaciones de un chorro de lava volcánica que, según la tradición popular, se ensanchó cerca de la Capilla para no cegarla, mientras los que conducen la Virgen la colocan en su altar, dispuesto en la nave izquierda, porque la derecha se destina al descanso de los fieles, los penitentes de las albahacas las distribuyen por todo el templo. Estas aromáticas plantas tienen la finalidad de perfumar el ambiente del sagrado recinto, algo denso a causa de la gran concurrencia que lo llena en esos días”.


La familia Campos Rodríguez se ha encargado durante muchos años del arreglo de la ermita. Este trabajo lo realizaba el personal que trabajaba sus fincas, el cual recorría el pueblo, barrio por barrio, recogiendo las flores que aportaban los vecinos para tal ocasión.

En la finca de la Molineta, propiedad de don Modesto Campos se sembraba parte de la albahaca con la cual adornaba la ermita del Socorro.

Numerosos fieles bajaban cada año portando la albahaca que cultivaban en su jardín. A todos no viene a la memoria como ejemplo a Pedro Fariña (el Pollo), quien llevaba, sobre el hombro, una enorme rama de esta planta.


Un caso extraordinario es el de Manolo Medina y su esposa Conchita  Delgado, quienes desde el año 1989 se dedican a cultivar albahaca para ofrecerla a la Virgen. Fue ctor González quien les animó informándoles como se cultivaba y cuando debían plantarla. Desde ese momento dedican una parcela de su finca para tal cultivo.

El día 6 de septiembre, cuando  la  iglesia  de  San  Pedro cierra a mediodía, adornan el Altar Mayor. Asimismo, adornan la Capilla de San Pedro Abajo y El Calvario, y aquí Isidro coloca un cubo con albahaca para que la gente la coja al pasar. En la tarde del día 6 la llevan a la Ermita de El Socorro, recién cortada para que se mantenga fresca.
Por otro lado son muchos los amigos que le piden para adornar sus carretas o sus casas de El Socorro.

El día de la Octava de la Fiesta cortan la planta en la mañana, y adornan la iglesia de San Pedro en horas del mediodía. Estas plantas también engalanan las mesas de la cena que tiene lugar esa noche en la plaza.

Durante muchos años numerosas personas pasaron por su casa, en el momento de la Bajada, para degustar la típica taza de caldo o el plato de carne acompañada de un vaso de vino de su cosecha. Esta costumbre no pudo seguir adelante porque suponía un trabajo excesivo, y el poco personal con que contaban para poder atender a tantos amigos y vecinos que les visitaban. Una vez que despedían a todos los amigos llevaban de promesa un ramo de albahaca hasta la ermita de El Socorro. De ese ramos sólo ofrecían a la Virgen un par de ramas ya que eran muchas personas les pedían durante el camino.

Dos ramas de su albahaca, una con flor y otra sin flor, sirvió de inspiración al orfebre de Córdoba que elaboró la corona que se bendijo en la Coronación Canónica de la Virgen del Socorro el 19 de octubre de 2008.

Justo y merecido será un reconocimiento a su labor. Una labor callada, laboriosa, no exenta de sacrificio y cuya recompensa es el poder ofrecer cada año su albahaca a la Virgen de El Socorro.

La albahaca que el poeta Arístides Hernández Mora vio así en la Bajada de El Socorro:

Mañanita de albahaca perfumada del siete de septiembre, de ese día en que baja a la playa en romería

la Virgen hace tiempo allí encontrada.

Por quien te vio, jamás será olvidada tu singular, tu típica alegría: pasodoble y timplillos en la vía

y vernáculo ambiente en la Asomada.